sábado, 30 de octubre de 2010

Le tua vie.


Parecías tan suspicaz... Puede que me equivoque al mirarte con buenos ojos, pero no me queda otra, me atrapastes el corazón en un puño. Me controlas y no me gusta. Puede que termine este sentimiento, de hecho, ya le queda poco, pero por el contrario te quiero inexistente en mi, porque en realidad sé que no me mereces, ni a mi ni a nadie. Lo siento, pero me pareces un imbécil y te quiero ver lejos ahora.

-Sí, yo soy de esas que te sonríen y piensan "qué imbécil!".-

viernes, 15 de octubre de 2010


A media noche, con la pluma en mi mano, pensé que él se comió mi corazón, ese chico es un monstruo. Nuestro beso francés en un tren subterráneo, se comió mi corazón y también mi cerebro.

Te darás cuenta de que extrañas esto. Leíste mi mente por última vez, y en la mayoría fuiste un pasatiempo. Por tu forma de mirar noto que algo no va a tu manera, pero voy a decir adiós cuando tú digas hola. Quita esas fotos y ahora lanza las memorias por la ventana. Lo que no sabes, es que me siento bien dejándote marchar.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Si de verdad crees en el destino deja que el decida por ti.


Un minuto dura el amor y después se convierte en un campo de batalla. Una palabra se convierte en un; "porque las cosas pequeñas nos derriban". ¿Por qué tenemos que caer? Nunca quise iniciar una guerra. Asi que mi corazón lo pinté de rojo carmesí.


-Hey ojos tristes. ¿En qué piensas? No bajes la mirada, dale algo de tiempo. Sé que el mundo puede ser un lugar brutal. Pero por favor, no dejes que te robe tu sonrisa. Porque cuando el cielo es más oscuro, puedes ver las estrellas y cuando caes muy duro descubres lo fuerte eres.
Cierra tus ojos. Descansa un rato. Ha sido un largo largo día.
Algunas veces empeora antes de que mejore. Hace falta mucho para ser valiente. A veces tienes miedo de que duela para siempre. Deja caer esas lágrimas. Es todo lo que puedes hacer. Estaré aquí para ti.


-Y ahí va tu orgullo, aplastado en el suelo. A veces se necesita que un muro se derrumbe para ver quién permanece de pie. No sé si creer...