Parecías tan suspicaz... Puede que me equivoque al mirarte con buenos ojos, pero no me queda otra, me atrapastes el corazón en un puño. Me controlas y no me gusta. Puede que termine este sentimiento, de hecho, ya le queda poco, pero por el contrario te quiero inexistente en mi, porque en realidad sé que no me mereces, ni a mi ni a nadie. Lo siento, pero me pareces un imbécil y te quiero ver lejos ahora.
-Sí, yo soy de esas que te sonríen y piensan "qué imbécil!".-
-Sí, yo soy de esas que te sonríen y piensan "qué imbécil!".-
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